Tiene su origen en las danzas de gitanos. Los danzantes al acabar la danza, cuando se abre la granada, rinden acatamiento a la Eucaristía. La danza es una de las muchas versiones de los bailes de cintas, de los que existen ejemplos en diversas localidades valencianas, en la que los danzantes trenzan y destrenzan las cintas de colores que llevan en sus manos. Las cintas nacen de un palo, situado en el centro, encima del cual se encuentra la magrana.









