Una vez más, la despampanante Sala Athenea de Valencia vistió sus mejores galas para acoger el solemne acto de Presentación de las Falleras Mayores 2010 de la Falla Plaça de la Mercé. Un acto que año tras año consigue superarse a sí mismo tanto en la desbordante creatividad de las actuaciones, como en su originalidad y el rotundo éxito cosechado entre el público asistente.
Era éste un año especial por muchos motivos, pero quizás el más poderoso de todos sea la necesidad de celebrar que, un año más, el titánico esfuerzo de un puñado de falleros valientes, decididos y, sobre todos, muy FALLEROS con mayúsculas, hace posible que esta centenaria Comisión siga en la cumbre, en la cabeza de la tradición, cultura y solera dentro del mundo de las Fallas. Y además con el buen ambiente, la atmósfera familiar y cariñosa en cada acto, cada actividad y cada impulso, como hilo conductor y auténtico motor.
La gala tuvo de todo: la actuación estelar del propio presidente de la Falla, don Fernando Villalba, cuya vena artística sale a relucir de una forma especial en estas ocasiones, volvió a sorprender a propios y extraños con su magnífica interpretación… y eso que cada vez pone el listón más alto. Después, la pareja de capitanas más salerosas de los siete mares, Enri y Marisa, entraron en tropel en la sala comandando al grupo de piratas que, al abordaje desde su imponente galeón, amenazaron la concordia de la noche para intentar hacerse con el “Tresor d’Al·luders”, nombrado de un confín al otro del mundo. Pronto descubrieron, gracias a las afortunadas palabras del President, que el auténtico tesoro de la Mercé reside en sus falleros y, sobre todo, en sus Falleras Mayores, Trini y Laura, Laura y Trini, cuyos valores humanos y sin igual belleza tanto interior como exterior se encargaron de ensalzar un video, primero y los discursos de sus mantenedores, después.
El protocolo dejó lugar a la espontaneidad del corazón y el “sentiment”, como corresponde más a la familia que a una comisión fallera, y es que en la Merced son pocos, pero se quieren mucho. Ése es el tesoro que tanto buscan los piratas -con permiso de la SGAE- y a lo mejor es por eso que se pasó tan bien la velada. Un placer, un año más, compartir con ellos esta noche mágica no sólo para Laura y Trini, reinas de esta centenaria Falla, sino también para los que hemos tenido la suerte de compartirla con ellas.
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