Es nuestra bandera, la Reial Senyera, la que no se inclina ante nadie, la que luce como nunca cada 9 de octubre por las calles de nuestra amada ciudad en Procesión Cívica. La Fallera Mayor de Valencia 2009 y su Corte de Honor la acompañaron en la conmemoración de la festividad de la Comunitat Valenciana.
Y allí estuvimos, justo cuando los relojes marcaban las doce en punto del mediodía, momento en que la Reial Senyera bajaba erguida desde la fachada del Ayuntamiento -no se puede inclinar, recordemos- “con honores de ordenanza” hasta la calle. Y allí la recibió el pueblo valenciano para llevarla en procesión y, en su nombre, ser portada en esta ocasión por la edil socialista Mercedes Caballero, a la que acompañaron la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, el President de la Generalitat, don Francisco Camps, componentes de Junta Central Fallera -encabezados por su máximo mandatario, don Félix Crespo- y demás personalidades y ciudadanos distinguidos.
La comitiva fue dirigiendo sus pasos por la calle de San Vicente para, ya en la Plaza de la Reina, entrar en la Catedral por la Puerta de los Hierros para la celebración del “Te Deum”, tras el que se volvió a salir a la calle por la puerta románica de “la Seo” para, tras circular por la calle Barchilla y llegar a la Plaza de Alfonso el Magnánimo, depositar una corona de flores ante la estatua del Rei en Jaume I el Conqueridor. Llegaba el momento de emocionarse con la interpretación de los himnos a cargo de la Banda Municipal de Valencia y, sin solución de cotinuidad, y ante la mirada de las más de 80.000 personas que participaron en total en la Procesión Cívica, seguir por la calle Pintor Sorolla y la de Las Barcas y devolver la insignia al lugar que le corresponde en el Ayuntamiento.
En resumen, un acto que no por repetido resulta menos emotivo y sentido por los más de 80.000 valencianos que, a pie de calle, saludaron con respeto y admiración la que fue, es y será siempre su bandera, su seña de identidad como pueblo.
LAS FOTOS
Luis Calderón




